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El Diván:
Formación informal
José Luis Cuevas

De manera general, por la producción y el consumo  las personas, de una u otra manera, buscan medios para la satisfacción a sus necesidades inmediatas y mediatas, esto es la actividad económica que al pagar obligaciones fiscales, laborales y de seguridad social se encuentra registrada en las dependencias públicas del ramo económico, social e informativo.  Sin embargo se denomina economía informal a aquellas actividades de producción y distribución que no cumplen con dichas obligaciones, así encuentran en el marco de  la ilegalidad.
Esta actividad no registrada por lo tanto también genera empleo informal,  caracterizado porque no tiene acceso a la seguridad social que implica prestaciones como los servicios de salud, crédito para vivienda y pensión. 
En México la economía informal representa  25% del producto interno bruto y el 58% del empleo, lo que significa que para agosto del año 2015, 29.1 millones de trabajadores no se encuentran registrados en algún esquema de seguridad social, situación que genera más del 60% de los adultos mayores sin servicios de seguridad social.
Ese mismo mes de agosto de 2015 Coahuila registró una tasa de empleo informal ligeramente superior al 35% de las personas empleadas.
Sin embargo, esa informalidad no es necesariamente distorsión de la economía. Más bien porque los salarios en México tienden a reducirse proporcionalmente desde hace 25 años y en ese tiempo han perdido más del 45% del poder adquisitivo; además la innovación tecnológica también tiende a desplazar mano de obra y a ampliar el desempleo. De ahí que millones de personas decidan emplearse en la informalidad económica que a su vez sostiene en gran parte el mercado interno por la demanda y el consumo que dicha informalidad genera, ejemplo de ello son los precios bajos.
El saliente gobierno de Felipe Calderón llevó a cabo la reforma laboral más reciente, en busca de no desacreditar la presente administración antes de empezar su gestión, siendo una de las mayores pretensiones la regulación del empleo. Sin embargo los datos evidencian que los resultados han sido una muestra del apoquinar del mercado.  Ejemplo de ello es que, de acuerdo al INEGI,  en los últimos 12 años el empleo no remunerado aumentó cinco puntos porcentuales.
Por tanto la informalidad es un resultado estructural del sistema económico, mismo que no ha logrado ser domesticado por los encargados de tomar las decisiones al respecto para acortar las brechas que cada vez se polarizan más.