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El Diván:

Minimalismo hidrocarburo

José Luis Cuevas

Dos componentes importantes de los derivados del petróleo son las gasolinas de

mayor o menor calidad y el diésel. De acuerdo a las refinerías instaladas por PEMEX,

en México se producen poco más del 50 por ciento de estos energéticos para la

industria, la transportación y el uso de vehículos, esto porque desde hace más de 25

años que con los recursos petroleros no se ha construido otra refinería más en el país.

Decisión equivocada de los gobiernos federales.

Así, se compra a otros países poco menos del 50 por ciento de las necesidades de

combustible. Los precios de estas importaciones varían de acuerdo al precio

internacional del petróleo, de tal manera que cuando el precio del hidrocarburo ha sido

muy elevado el gobierno ha debido subsidiar dichos precios de estos derivados

fundamentales para la economía. Por lo anterior, en nuestro país los precios de estos

derivados motrices se han ido elevando periódicamente desde hace 7 años para

reducir el subsidio gubernamental.

El nivel de importación de combustibles es superior al 38% de acuerdo a la Secretaría

de Energía, quien también asegure que habrá reducciones de entre 20 y 25%., cuyos

beneficios se podrán ser palpables para 2018.

¿Se acuerda usted qué evento destacable tendremos ese mismo año a nivel nacional?

Por exceso de oferta y reducida demanda a partir del año 2013 los precios

internacionales del petróleo se han reducido, por tanto igual ha sucedido en los precios

de gasolinas y diésel; situación que en México se ha empatado al iniciar este 2016.

Esta situación le permite un margen de maniobra financiera a los tomadores de

decisiones respecto al gasto público federal, lo que ha permitido reducir en centavos

dichos precios que se ubican: la verde en 13.16 con una reducción de 40 centavos, la

roja con un precio fijado en 13.98, mientras que el diésel 13.77 pesos, que

evidentemente no es una reducción significativa.

El plan de la secretaria de hacienda a partir del 2016 es manejar dicho precio de

acuerdo a los precios internacionales en un margen de 3 a la alza y 3 por ciento a la

baja, y de manera similar en 2017, para liberar dicho precio a partir de 2018, pero aun

con la carga del subsidio.

Al final de cuentas la posible reducción de estos derivados energéticos será marginal y

con la privatización de todo el proceso petrolero sólo una parte reducida de las

posibles ganancias ingresará a la hacienda pública mexicana.

Debido al incierto panorama internacional y dada la paulatina liberalización que tendrán

los precios de los combustibles, si la sincronía mexicana con los estándares

internacionales se va a la alza, en que honduras se meterá el ya muy desacreditado

gobierno mexicano.