En declaraciones que cimbraron el debate político local y nacional, el diputado Gerardo Aguado acusó al exsubsecretario de Seguridad Pública federal, Ricardo Mejía Berdeja, de haber sido no solo un funcionario fallido, sino un presunto operador político con vínculos directos con grupos del crimen organizado.

Durante una conferencia de prensa celebrada este lunes, Aguado lanzó señalamientos severos contra el exfuncionario, a quien responsabiliza de haber sido uno de los principales artífices del colapso de la estrategia nacional de seguridad, así como de haber utilizado su cargo para proteger estructuras criminales a través de pactos y omisiones deliberadas.

“Ricardo Mejía no combatió al crimen, lo empoderó. No persiguió a los cárteles, negoció con ellos. Y no defendió a la ciudadanía, defendió intereses oscuros. Fue un puente entre el Estado y el narco”, declaró con firmeza el legislador panista.

Una gestión marcada por el silencio y la impunidad
Aguado recordó que durante el periodo en que Mejía Berdeja ocupó la Subsecretaría de Seguridad Pública, los niveles de violencia se mantuvieron en picos históricos, sin que se lograran resultados visibles en la detención de líderes criminales ni en la desarticulación de organizaciones delictivas.

“¿Cuántos capos fueron detenidos bajo su administración? ¿Qué zonas recuperó el Estado? ¿Qué estructuras criminales fueron desmanteladas? La respuesta es simple: ninguna. Mejía fue una fachada de combate al crimen, mientras el país se desangraba”, acusó Aguado.

El diputado aseguró que, bajo la tutela de Mejía, se consolidaron pactos de impunidad con grupos delictivos en entidades clave como Guerrero, Zacatecas y el norte de Coahuila, donde —según diversos reportes y análisis periodísticos— el crimen organizado gozó de plena libertad de operación durante su gestión.

“Amigo y operador del crimen organizado”
El señalamiento más fuerte vino cuando el diputado lo llamó directamente «amigo y operador político del crimen organizado», sugiriendo que Mejía no solo toleró la violencia, sino que colaboró activamente con intereses criminales para sostener su poder e influencia.

“El narco encontró en Mejía un aliado dentro del gobierno. Sus decisiones siempre beneficiaron al crimen, nunca a las víctimas. Hoy no podemos quedarnos callados mientras busca reinventarse políticamente con un historial tan oscuro”, sostuvo.

Aguado exigió a las autoridades federales, a la Fiscalía General de la República y a los órganos de inteligencia investigar a fondo las actividades, relaciones y movimientos financieros de Mejía Berdeja durante su paso por el gabinete de seguridad.

Denuncia política con base pública
El diputado aclaró que esta denuncia tiene un carácter político y ciudadano, sustentada en el ejercicio del derecho a la información y en hechos de dominio público: estadísticas oficiales, reportes de prensa y testimonios de comunidades afectadas por la violencia.

“No se trata de una calumnia ni de una ocurrencia. Se trata de conectar los puntos de una verdad incómoda: mientras Mejía ocupaba un cargo estratégico, el crimen creció como nunca. Es legítimo y necesario preguntarse si eso fue por incapacidad… o por complicidad”, remarcó.

“No debe haber impunidad para quienes entregaron al país al narco”
El legislador cerró su intervención con un llamado enérgico a la ciudadanía y a las instituciones:

“No podemos permitir que quienes entregaron el país al narco busquen hoy impunidad disfrazados de candidatos o asesores. Que no se nos olvide que detrás del caos hay nombres y rostros. Y Ricardo Mejía es uno de ellos”, concluyó.

Por Liz Salas